Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (y Parte 2)

Andreína González hogar infancia juegos tradicionales niños

Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (y Parte 2)

Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (y Parte 2)



Los venezolanos tenemos fama de ser muy alegres y dicharacheros, independientemente de las circunstancias por las que estemos pasando. Le sacamos un chiste a todo, armamos la fiesta donde sea y ¿por qué no decirlo? Somos capaces de crear formas de divertirnos y entretenernos únicas, sin la necesidad de recurrir a grandes artefactos.

Hoy queremos compartirles la segunda parte de este conteo que llamamos “Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugados todos los venezolanos”, donde agrupamos esos juegos que llegamos a jugar en esos ratos libres que teníamos en la escuela o al salir de ella con nuestros vecinos y amigos de la infancia. Aquí puedes encontrar la primera parte de esta serie.

1. Alé-limón

    Alé-Limón

    Este era uno de los juegos favoritos para el recreo. El grupo de participantes tenía que pasar por debajo de un puente formado por 2 participantes y al momento en que terminaba la canción, uno de ellos tenía que seleccionar una fruta para integrarse a uno de los dos equipos comandados por los participantes que formaban el puente. “Alé-limón, alé-limón el puente se ha caído…”

    2. El palo encebado

    ¿Tienes piernas fuertes? Seguramente, en alguna oportunidad te divertiste jugando el palo encebado. La idea de este juego era que usando tus brazos y tus piernas, te elevaras por un palo que tenía cebo o jabón hasta alcanzar un premio que estaba en lo más alto. Sin embargo, se lee más fácil de lo que era, ya que al estar “encebado”, llevabas un buen rato resbalándote antes de alcanzar el premio.

    3. Palito Mantequillero

    Para este juego, lo único que necesitabas era un palito o un objeto que fuera fácilmente reconocible por todos los participantes. Un primer jugador escondía el palito, mientras el resto de los jugadores permanecían de espaldas. Una vez escondido el palito comenzaba la búsqueda y quien escondió el objeto iba dando indicaciones: “frío”, “tibio” o “caliente”, dependiendo de qué tan cerca estaba el participante del palito. Quien lo encontrara, ganaba el derecho a volverlo a esconder.

    4. Carreras de Sacos

      Carreras de Sacos

      ¿Por qué hacer una carrera cuando podías hacer una carrera de sacos? Esta carrera tan popular en las gymkanas hacía uso de los sacos de harina, azúcar u otros alimentos para servir de obstáculo y quien llegara de primero a un punto específico resultaba el ganador. Al limitar la movilidad de tus pies, era seguro que luego de jugar esta carrera terminaras con las rodillas raspadas, pero igual, nadie te quitaría la diversión de haberla jugado.

      5. Stop

      Este juego consistía en escribir en una cuadrícula “nombres de personas”, “apellidos”, “ciudades”, “animales”, “cosa”, “fruta” y demás categorías que comenzaran con una letra en específico. Quien terminara primero, decía ¡stop! Y el resto tenía que dejar de escribir. De allí, cada participante tenía que comentar lo que había puesto en cada casilla y si se repetía con otro jugador, se dividía la puntuación en partes iguales. Al final, se sumaban los puntos obtenidos y se daba un ganador.

      6. Chapita

      Los venezolanos nos adueñamos del béisbol, al punto de hacerlo nuestro deporte nacional y desde pequeños aprendimos a darle al bate y a la pelota jugando “chapita”. ¿En qué consistía este juego? Fácil… en batear con un palo de escoba las chapitas que nos lanzara otro jugador. Ganábamos, siempre y cuando lográramos darle a la chapita.

      7. Pelotica ‘e goma

        Pelotica 'e goma, uno de los juegos favoritos para el recreo

        Otro juego infantil que nos preparaba para disfrutar del béisbol como los grandes era la “pelotica ‘e goma”. Éste, a diferencia del béisbol, no necesitaba lanzador, receptor ni jardineros, se podía jugar en cualquier cancha y la pelota se golpeaba con los puños.

        Ahora, aunque el juego hiciera mención a una pelota de goma, ¿te acuerdas lo que pasaba con el papel de aluminio luego que te terminabas la arepa que te mandó tu mamá para merendar en el recreo? ¡Seguramente tú también lo hiciste! Los cuarticos de jugo y el papel de aluminio eran los mejores materiales para hacer tu propia pelotica y jugar con los tuyos hasta que sonara el timbre que indicaba el regreso al salón.

        8. Fusilado

        Con la misma pelotica que habías hecho en el recreo, también podías jugar fusilado. La idea de este juego era tratar de eliminar a un jugador del equipo contrario pegándole con la pelota. Aunque no era tan fácil el asunto: si el jugador corría más rápido y la pelota ni lo rozaba no quedaba eliminado, si la pelota rebotaba en otra parte antes que tocar al jugador tampoco. ¿Te acuerdas más reglas de este popular juego?

        9. El escondite

        Este siempre fue uno de los favoritos, ya que nunca requirió de mayores explicaciones al momento de jugarlo en grupos grandes: un voluntario contaba hasta un número definido por el grupo, mientras el grupo se escondía. Cuando el primero terminaba de contar, salía en busca de todos los demás jugadores. Al final, resultaba ganador el último participante en ser encontrado, pero ¡ojo! A veces esta búsqueda se prolongaba y había que acudir a otro tipo de estrategias para terminar el juego.

        10. El gato y el ratón

          Jugando al Gato y el Ratón

          Dos jugadores voluntarios eran, uno el gato, el otro el ratón. El ratón estaba dentro del círculo formado por el resto de los jugadores. El gato tenía que tocar a cada uno de los participantes como si fueran puertas y éstos contestarle: “El ratón está…” bañándose, peinándose, cepillándose o completando con cualquier cosa que estuviera haciendo en ese momento el ratón. Pasado un rato, el ratón decidía salir de la ratonera y si el gato lo atrapaba antes de que el primero volviera a la ratonera, se convertía en el nuevo ratón.

          11. La Ere

          Un voluntario, que para nuestros fines era “La Ere”, perseguía al resto de los jugadores intentando tocarlos. Una vez que los tocaba, el jugador tocado se convertía en la nueva ere y así sucesivamente. También había otras eres, “La ere paralizada”, “La ere multicolor” ¿te acuerdas de alguna? ¡No olvides compartirla en los comentarios para recordar juntos esta linda época que vivimos!

          12. Policías y Ladrones

          Los jugadores se dividían en dos bandos, uno sería de policías y otro de ladrones. Los policías tenían que atrapar a los ladrones y llevarlos a un lugar previamente convenido que sería la cárcel. Una vez que se atrapaba a todos los ladrones, éstos pasaban a ser los policías y les tocaba, en ese momento, atrapar a los nuevos ladrones.

          ¿Te gustó nuestro conteo? ¿Qué juego crees que nos faltó y que tú agregarías? Compártelo en los comentarios y no olvides visitar nuestra sección de niños en La Tienda Venezolana, donde encontrarás los productos que tus hijos necesitan para mantener vivo siempre ese espíritu venezolano.




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