Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (Parte 1)

Andreína González hogar infancia juegos tradicionales niños

Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (Parte 1)

Juegos y juguetes tradicionales que hemos jugado todos los venezolanos (Parte 1)



Aunque parezca extraño de afirmar hoy en día, un niño venezolano lo único que necesita para divertirse es ¡un poco de inventiva, amigos y muchas ganas de pasarla bien!

¿Qué si no? ¿Te acuerdas lo que jugabas cuando eras niño o niña y lo bien que la pasabas? Si fuiste niño en los 60’s, 70’s, 80’s o 90’s incluso seguro asentirás de inmediato para responder y es que no necesitábamos de más para pasar un rato increíble a la salida del colegio ¿verdad?

Aprovechemos este mes de julio que popularmente se le dedica a los niños, para volver a ser niños y recordar esos juegos que formaron parte de nuestras vidas. Hoy te compartiremos, en una primera entrega, 13 juegos individuales y de pareja que estamos seguros que tú también jugaste. ¿Te acuerdas de más? No olvides compartirlos en los comentarios y si te gustó este post, no olvides tampoco compartirlo con los tuyos para que todos se enteren de lo lindo que la pasamos los venezolanos.

un niño venezolano lo único que necesita para divertirse es ¡un poco de inventiva, amigos y muchas ganas de pasarla bien!

1. La Vieja

Este era el juego más sencillo de la vida. Para ponerlo en práctica lo único que te hacía falta era algo con qué escribir y una superficie donde jugar. Era muy fácil. Hacías una cuadrícula de 3 x 3 donde, junto a un compañero o compañera intentaban entre O’s y X’s formar una línea recta o diagonal con 3 O’s y X’s. Quien primero lo lograra, ganaba.

La vieja

2. Pisé (El avioncito)

Luego de trazar la figura de un avión en el piso, hecha a partir de formas geométricas, lanzabas una piedrita para que cayera en alguna de ellas. Tu reto consistía en recuperar la piedrita saltando con un pie o con los dos pies según el caso y sin caerte y luego regresar a la fila para que pasara el siguiente participante.

3. Perinola

Podías jugarlo solo como pasatiempo o luego que te volvieras un experto, competir con tus amigos para ver qué tan diestros eran con la perinola. El chiste de este juego era conseguir encajar el barrilito de la perinola en la base o mango con el que sostenías el juguete. Si el barrilito se salía fuera o no encajaba, perdías.

Perinola

4. Papagayos

La diversión con un papagayo empezaba desde el momento mismo de construir el papagayo. Un par de palitos de gancho de ropa, así como material reciclable tipo papel de seda, papel crepé y retazos de tela (de esos que le sobraran a tu abuelita), así como un rollo de pabilo muy, muy largo eran lo único necesario para hacer un papagayo bien bonito. Ya luego venía lo mejor: ¡volar tu papagayo! Tenías que buscar un espacio donde hubiera mucho viento, levantarlo un poco y dejar que planeara en el aire, para lo que soltabas o recogías un poco tu pabilo. ¡Uy! Eso sí: ¡cuidado con los cables, no se te fuera a quedar ahí enrollado!

La diversión con un papagayo empieza desde el momento mismo de construir el papagayo

5. El yo-yo

En algún momento de nuestra infancia, una compañía de refrescos decidió que la mejor forma de acercarse a nuestra generación era canjeando yoyos para jugar a cambio de tapitas de refresco. A partir de allí, todo el mundo comenzó a jugar con los yoyos (haciendo muchas figuritas tipo “el perrito”, “el trapecio”, “la media vuelta”… ¿cuáles sabías hacer? ¿te acuerdas?), este juguete tan universal que hasta existen registros gráficos que muestran a los griegos jugándolo por allá por el 440 a.C.

Yoyo

6. La zaranda

¿Sabías que la zaranda es un juguete 100% venezolano? Su origen se lo debemos a los indios Kariña que habitaban el estado Anzoátegui y para ellos, la construcción del mismo tenía un sentido místico religioso. El juego que nosotros conocimos y se mantiene en la actualidad en el oriente del país es una especie de competencia entre zarandas y trompos donde quién “rompe” el juguete del otro (las niñas usan zarandas y los niños trompos) debe pagarle con una fiesta. ¿Quién quiere una fiesta? ¿Qué tal y hacemos una partidita de zarandas y trompos?

7. El trompo

Con el trompo podías jugar tanto solo como acompañado, haciendo figuras así como lo hacías con el yo-yo, poniéndolo a bailar en diferentes superficies y hasta haciendo competencias para romper los trompos ajenos o sacarlos de un espacio concreto como si fueran metras. ¡Eso sí! Era un juego que nunca tu mamá te iba a dejar jugar donde tuviera sus figuritas de porcelana ya que, curiosamente cada vez que pasaba por allí, siempre iba a encontrar una menos.

Trompo

8. Muñecas de trapo

Nuestras primeras muñecas nunca fueron las “Barbies”, sino las muñequitas de trapo, esas que probablemente heredamos de nuestras abuelas o nos tocó hacer en el colegio y, la verdad, ¿cuánto no podíamos jugar nosotras con una muñequita de trapo?

¿cuánto no podíamos jugar nosotras con una muñequita de trapo?

9. Saltar la cuerda

Otro juego que podías disfrutar solo o acompañado era éste. Requería de mucha atención y destreza. La idea era que, ayudado por tu coordinación, saltaras por encima de la cuerda sin caerte o enredarte en la cuerda. Con el tiempo fueron apareciendo variaciones y hoy incluso, es un juego que ha trascendido y se ha vuelto parte del esquema de entrenamiento de Pilates.

10. Mesú

Este era un juego de atención que, por lo general, jugábamos cuando estábamos entre amigas y queríamos pasar un poco de tiempo muerto. La complejidad del mismo iba aumentando en la medida en la que se sumaran más participantes. ¿La canción? La canción era todo un clásico; de eso que llaman las “Rondas”. ¡Recordémosla! (Anticipamos que la leerás cantando):

"Mesú, mesú…
Me subo a la cama,
tiro la maleta,
rompo una botella,
mi mamá me pega,
yo le pego a ella,
pongo un tocadisco
que dice así:
chinito, Japón,
media vuelta y ¡pong!”

11. Las Metras

En este juego había 2 objetivos: el primero era pegarle a las metras del contrario para procurar quedar lo más cerca posible de un punto o agujero determinado y el otro era apoderarse de las metras de quienes perdieran la partida, por el mero hecho de tener más (cosa que luego también pasó cuando jugamos con los “tazos”).
12. Piedra, papel o tijera
Este era un juego de agilidad mental que, al día de hoy, sabemos que también eres capaz de jugar para tomar decisiones rápidas entre un par de opciones, donde cada jugador defiende una opción. La norma básica del “Piedra, papel o tijera” se mantiene intacta desde hace muuucho tiempo y es: “Papel le gana a piedra, tijera le gana a papel, piedra le gana a tijera. Iguales empatan.”
13. Yaquis

De este juego hubo 2 versiones y tenían que ver, más que todo, con las figuritas con las que se jugaba. La dinámica era sencilla: había que procurar tomar la mayor cantidad de figuritas, de una en una, antes que una pelotita diera más de un rebote. A fines de los años 90’s hubo también un juego de yaquis que prescindía de la pelotita y se practicaba con pequeñas mostacillas enhebradas en hilitos, a manera de anillitos. Quien perdía, al igual que con las metras y los tazos, tenía que ceder sus yaquis al ganador.

Yaquis

¿Qué otros juegos recuerdas de tu infancia? ¿Cuál era tu favorito? Quédate muy pendiente de nuestro blog que muy pronto te compartiremos la segunda parte de este conteo de juegos y juguetes tradicionales con los que los venezolanos tuvimos la fortuna de crecer. Mientras tanto, no olvides pasarte por nuestro catálogo en La Tienda Venezolana para disfrutar de los mejores artículos de casa, donde quiera que te encuentres y a precios increíbles.



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