El golfeado: un antojo venezolano con historia y tradición

Andreína González caracas comida venezolana postres

El golfeado: un antojo venezolano con historia y tradición

El golfeado: un antojo venezolano con historia y tradición



Una costumbre típica que tenemos muchos venezolanos, sobre todo cuando viajamos, es la de decir que “tal cosa” es “más venezolana que una arepa”. ¡No lo niegues: tú también lo has dicho! Hoy, en La Tienda Venezolana, le ponemos un poco de azúcar a nuestro blog y te invitamos a recordar el delicioso sabor de un platillo que es también más venezolano que nuestro tricolor: el golfeado.

El golfeado es una de esas obras de panadería nacional que va bien a toda hora, bien sea que quieras desayunarte con uno de ellos, comerte uno a media mañana o hasta ¿por qué no?, tomarte un chocolate o cafecito venezolano a media tarde, acompañado de un delicioso golfeado.

¿Te provoca? Conozcámoslo un poco más a través de estos deliciosos datos, recordando que estés donde estés, puedes evocar esta deliciosa costumbre venezolana comprando tus productos favoritos a través de www.latiendavenezolana.com.

  1. Si tuviéramos que definir al golfeado, te diríamos que consiste en una masa suave y gomosa presentada con forma de caracol, saturada de papelón con dos tipos de queso (queso blanco y queso de mano) y anís. ¡¿muy antojable, no?!
  1. El golfeado es primo lejano de los bollos de Chelsea y los roles de canela, pero aún mejor, porque combina esos sabores dulces y salados que son tan nuestros y que solo nosotros como venezolanos sabemos disfrutar.
  1. Aunque su origen es incierto, muchos son los conocedores de la gastronomía y la historia que han apuntado a que los Golfeados fueron obra de los panaderos petareños Genaro y María Duarte. Cruz Amado Fagundez en “Las Crónicas de Petare” relata: “De los hornos rústicos, calentados con leña seca, cortada en los montes cercanos a Petare, salían humeantes y olorosos en grandes platones los 'golfiados' de los hermanos Duarte. Los clientes consumían ávidos los primeros que salían de los hornos y hacían envolverse los que llevarían a sus hogares”. 
  1. Según la tradición popular el nombre de “golfiao” o “golfeado” nació hace más de un siglo en la hacienda cafetera “El Hoyo de las Tapias”, que surtía de café a Caracas. Al café le nace una semilla en forma de caracol y a ésta los campesinos la llamaban “golfiao”. Deducen que alguien, al ver este pastel, le dijo a la señora María Duarte “deme eso que parece un golfiao”. 

Un rico Golfeado acompañado de un poco de queso de mano

  1. Los conocedores en materia de golfeados aseguran que hoy son pocos los lugares donde los golfeados son óptimos, pero aun así, quienes los buscan y encuentran, establecen una conexión emocional importante con el pan que los transporta, de inmediato, con sus mejores recuerdos de la infancia y juventud.
  1. La fama de los golfeados comenzó en las inmediaciones de la capital y ya no solo en Petare se consumían, también en El Junquito, Carrizal y Los Teques y era inevitable detener el viaje para hacerse con unos deliciosos ejemplares que sirvieran de compañía o de obsequio a la llegada del recorrido.
  1. Muchas panaderías se han hecho famosas por la calidad con que los preparan, al punto que entre panaderos hay dos recetas que aseguran el éxito de un negocio, si se cala en el gusto de los comensales: el pan de jamón y los golfeados.
  1. El golfeado tradicional lleva papelón, anís y queso; pero hoy en día como muchas cosas en nuestra cocina han evolucionado, no es raro encontrar golfeados a los que se les añade: chocolate de leche o amargo, pasas, canela, nueces, especias y versiones “saladas”, con jamón y queso amarillo. Incluso ha entrado en la inexplicable tendencia de llevar todo a dimensiones de un bocado.

¿Ya te dieron ganas de comerte un delicioso golfeado, no? Te entendemos. Por ello, y para finalizar con este post, compartimos contigo esta receta cortesía de nuestros amigos de Cocina y Vino:

Para la masa

  • 288 gr. de harina panadera o harina de fuerza.
  • 115 ml. de agua fría.
  • 8 gr. de levadura en pasta.
  • 40 gr. de huevos.
  • 50 gr. de margarina.
  • 33 gr. de azúcar refinada.
  • 7 gr. de leche en polvo.
  • 4 gr. de anís dulce en granos.
  • 4 gr. de miel.
  • 3 gr. de vainilla.

Para el relleno

  • 5 gr. de anís dulce en grano.
  • 3 gr. de canela molida.
  • 100 gr. de papelón troceado.
  • 45 gr. de azúcar refinada.
  • 140 gr. queso blanco criollo. 

Prepara estos ricos golfeados y disfruta en casa de esta tradición tan nuestra

Preparación

Amasa en un bol la harina formando un pequeño volcán, disuelve el azúcar y la levadura en agua, agrega los líquidos en el volcán, mezcla con la harina y agrega el resto de los ingredientes menos la sal.

Ayudándote con una batidora amasa por 10 minutos. Usa la primera velocidad. Agrega la sal en el minuto 7. Luego bate en segunda velocidad por 2 minutos más. Deja descansar la masa tapada por 5 minutos.

Coloca una capa de harina en el mesón de trabajo, saca del tazón la masa y colócala encima de la harina.

Luego que la masa haya levado procede a extenderla con la ayuda de un rodillo en forma de cuadrado formando una masa de ½ centímetro de grosor, posteriormente agrégale el relleno, enróllala como un pan de jamón y córtala en ruedas de dos a tres centímetros de ancho.

Coloca los golfeados ya formados en una bandeja engrasada y enharinada. Tápalos y déjalos descansar 1 hora en lugar fresco.

Justo antes de hornear, rocía con un poco de agua y hornéalos durante 20 minutos o hasta que doren ligeramente, a temperatura de 175ºC.

Cuando los saques del horno, barnízalos con melao de papelón y deja que reposen durante 10 minutos antes de disfrutarlos.




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