5 cosas que nos recuerdan nuestra infancia en Venezuela

Ivonne Acuña infancia juegos tradicionales los 90 niños

5 cosas que nos recuerdan nuestra infancia en Venezuela

5 cosas que nos recuerdan nuestra infancia en Venezuela



Si naciste o te criaste en Venezuela durante los 90, resulta probable que te identifiques y te rías bastante recordando la siguiente lista de juguetes típicos de tu infancia. ¡Disfruta este breve viaje al pasado y compártelo con tus seres queridos!

1. La mascotica virtual:

Mascota Virtual

Este pequeño juguete tiene la particularidad de haber ayudado a los niños de los 90 a saciar, desde muy temprana edad, la necesidad humana de cuidar a otros. Hoy en día a muchos de nosotros de seguro nos costaría encontrar la manera de describirles a los pequeños de la casa, la forma en que este sencillo aparato nos llegó a fascinar cuando éramos niños.

Actualmente, contamos con nueva tecnología táctil que nos permite acariciar mascotas virtuales frotando una pantalla, en donde podemos verlas en 3D y a color, y se pueden ubicar en distintos escenarios también muy coloridos. No obstante, resulta difícil para muchos venezolanos olvidar la estrecha relación que entablamos con un artefacto de apenas 3 cm de diámetro llamado mascotica virtual. Este micro aparatico analógico, con apenas tres botoncitos básicos, para alimentar, acariciar y limpiar el popó, representa un recuerdo inolvidable para muchos de nosotros: el estrés, la tristeza cuando moría y las alegrías que surgían gracias al encuentro con nuestra maquinita virtual, son emociones a las que no se les puede pasar por alto cuando hablamos de nuestros recuerdos infantiles.

2. La obsesión con el Tetris:

Tetris

    Este es otra forma de entretenimiento similar a la anterior. Hoy en día existen muchos juegos en formato online o aplicaciones que en el fondo comparten la misma lógica básica del Tetris: girar figuras o puzzles hasta completar una línea horizontal. Antes del 2000 la relación con lo tecnológico era muy analógica, pero esto no impedía que muchos niños nos hipnotizáramos con video juegos portátiles como éste, que pudieran ser llevados a todas partes y servían como distractores principales durante cualquier momento de aburrimiento. En aquella época este pasatiempo era toda una novedad.

    3. La fiebre de la perinola:

    Perinola

      La perinola, también llamada balero, choca o capirucho en otras culturas, tiene el plus de ser un juguete atractivo para cualquier edad. A pesar de ser originaria de México, se encuentra profundamente arraigada dentro de la cultura venezolana;  por lo tanto todo aquel que se haya criado en la Venezuela de la época tiene que haberse enfiebrado con ella. Si estás leyendo este artículo tal vez eres uno de ellos.

      A pesar de que su forma física es muy sencilla, el explicar con palabras qué es una perinola, puede resultar complejo, pero de forma muy sencilla podría decirse que es un juego tradicional que se basa en ensartar un palito en un huequito.

      Cómo olvidar aquellas veces en donde  competíamos con nuestros amigos y de pronto lográbamos una serie de ensartadas súper rápidas moviendo el dedo índice y pulgar a toda velocida, o los golpes fuertes cuando el juguete chocaba contra la mano, al fallar en el intento de encajar la perinola.

      4. La colección de animalitos Parmalat:

      Mamíferos Parmalat

        La tradición de encontrar dentro de un paquete de lo que sea “alguna sorpresa” sigue siendo una estrategia para las ventas de algunos productos. Lo cierto es que resultan inolvidables los famosos muñequitos de plástico que venían dentro de los potes de leche en polvo Parmalat. Éstos eran una representación de ciertos personajes infantiles que salían disfrazados de animalitos en la televisión: de tigre, de elefante, de oso, etc. Lo divertido del asunto era ver cuál te tocaba, coleccionarlos y adornar algún lugar de la casa con ellos.

        5. Los tazos:

          Tazos

          Dentro de esta misma línea de sorpresas divertidas que vienen empaquetadas, se encuentran los tazos. Unos discos de plástico decorados con dibujos animados, que medían aproximadamente 2 centímetros de diámetro. Éstos nos entusiasmaban a los pequeños venezolanos de los 90 a competir por los mejores tazos, las mejores torres, y las mejores tumbadas de torres. Solían venir en algunos famosos snacks de la época, y eran altamente cotizados y atesorados por la generación infantil que disfrutaba coleccionarlos e intercambiarlos. Si estás leyendo este artículo sin duda alguna eres uno de ellos.

          Los cibernativos de hoy - sobrinos, hijos, nietos - quizás podrían considerar a muchos de estos juguetes como reliquias arqueológicas, sin embargo, si te interesa compartir con algún pequeño de tu familia este viaje en el tiempo lleno de historias de tu infancia en los 90, puedes revisar la sección para niños de La Tienda Venezolana, en donde encontrarás algunos juegos tradicionales divertidos para dar un regalo original cargado de sentimiento y calor de nuestro país.



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